Mi sillón
No siempre fue así, pero para contaroslo voy a rescatar un post que nunca
subí. ¿Por qué? ¿Por falta de tiempo o por pensar que no lo merecía? Sea, por lo que sea, he decidido que voy a subirlo, como otros que tengo
guardados en mi cajón creativo, que seguro que son más de lo que pienso, y mantener más activo el blog, pero cada cosa a su tiempo.
Ahora empecemos con este...
Ahora empecemos con este...
Hoy le ha tocado a mi
sillón, el cual por cuestiones varias llego a mis manos algo tocado y
necesitó una puesta a punto en toda regla, ja, ja, ja…
Lo primero que hice fue cambiar las patas,
y la base de las mismas, para ello, elegí un diseño más moderno aunque de
madera para que resultará armonioso y mantuviera cierta concordancia con su diseño inicial, o por lo
menos eso me parece.
En
segundo lugar tenía que elegir la tela con la que forrarlo, este
punto no me resulto complicado, tenía guardada una tela en tono beig ideal para tapizar, y perfecta para
alguien que le gusta contrastar los tonos neutros con complementos de otros colores y estampados como a mí.
Y llego el tercer punto,
mi piedra en el camino, quería que fuera una funda desenfundable, pero sin
parecerlo, debía de parecer tapizado, sin más. Me puse a medir, a pensar, cortar por aquí, cortar por allá,
hilvanar y realizar prueba-error y trás varios intentos, conseguí que quedará lo mas ajustado posible y se pudiera quitar sin demasiada dificultad. Una vez hecho esto, tan solo quedaba pasarlo a la máquina de coser y hacer la funda del cojin para poder decir ¡Terminé!
Mi único problema, es que no lo documenté lo suficiente y cuando quiera cambiar
la funda, tendré que volver a realizar alguna que otra prueba-error, uffff! No lo quiero ni pensar, en fin, espero que os guste.
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